watchmen

«Watchmen», la serie que se hace cargo del racismo en EE.UU.

Mientras algunas ciudades norteamericanas arden ante las protestas por el asesinato de George Floyd, vale la pena echar un vistazo a una historia de retorcidos superhéroes, que no renunció a sumergirse en el arraigado conflicto racial estadounidense.

por Rodrigo Morales


Desde los primeros momentos de la producción, centrados en la masacre de Tulsa acontecida en 1921, queda claro que Watchmen llegó no solo a entretener contando las aventuras de sus oscuros «vigilantes». También es la encargada de desempolvar uno de los capítulos más oscuros de la brutal historia de desigualdad en Estados Unidos.

La serie de HBO de 2019, examina el difícil tema del racismo mientras explora una Norteamérica 30 años después de los acontecimientos del cómic original, creado por Alan Moore y el artista Dave Gibbons en 1986.

En el arranque, puede verse cómo le prenden fuego a Greenwood, también conocido como «the black Wall Street»,​ el distrito afroamericano más próspero en aquella época y que resultó completamente destruido. Parte de las razones del colapso estuvieron en la tensión acumulada luego de que el adolescente Dick Rowland, fuera acusado injustamente de haber atacado a una mujer blanca.

Watchmen (la serie), tiene lugar en una realidad alternativa, 34 años después de los eventos del cómics en el que se inspira. «Los vigilantes», una vez vistos como héroes, han sido prohibidos debido a sus métodos violentos​. La serie transcurre en Tulsa, Oklahoma, durante 2019, donde un grupo de supremacistas blancos, la «Séptima Kaballería», se han apropiado de los escritos de Rorschach (uno de estos vigilantes), para librar una guerra violenta contra las minorías y la policía, que imponen reparaciones históricas especiales para las víctimas de la injusticia racial.

En una entrevista reciente con ComicBook.com, el showrunner Damon Lindelof explicó la razón de asumir ese episodio de la historia norteamericana como punto de partida. «Creo que todo se trata de lo que yo creía y de lo que muchas de las personas que trabajaron en el programa creen que es Watchmen», dijo Lindelof. «… fue el primer cómic que lidió con lo que llamaríamos ‘los eventos históricos reales del mundo real’. Si tomas Superman o Batman o The Flash o Green Lantern, o cualquiera de los personajes de DC, todos ocupan lugares ficticios como Metropolis o Gotham City o Central City, etcétera. Ciertamente, Marvel Universe incorpora la ciudad de Nueva York, pero la idea de tratar con presidentes reales como Nixon o la Guerra de Vietnam, o el asesinato de JFK, esos son temas que realmente no existen en los cómics, pero que sí existieron en Watchmen».

Según el realizador (quien de momento descartó una segunda temporada), aunque el guión presenta una historia distópica, los antecedentes de guerra, abuso y corrupción no pueden obviarse como prólogos de lo que sucederá después. «Esto es lo que está sucediendo en nuestra versión de 2019, o en nuestra historia contemporánea, echemos un vistazo al pasado, porque siempre consideré que Watchmen era una historia de un siglo. Tiene lugar en la década de 1930 y principios de los 40».

También explicó que contar la historia del mundo real de Watchmen con autenticidad, hizo que la diversidad racial en el elenco del programa, la sala de escritores y la producción, fueran muy importantes. «Según mi punto de vista sobre la diversidad e inclusión, debo reconocer que soy un hombre blanco y que no voy a poder contar esta historia con ningún grado de autenticidad hasta que me eduque y permita que otros lo cuenten», remató.